Complicar lo simple no te hace más profesional
Voy a hacer este post corto, precisamente por eso:
porque lo complicado no es mejor solo por ser complicado.
En el trabajo pasa mucho.
Correos más largos de lo necesario.
Reuniones más largas de lo útil.
Procesos más complejos de lo que aportan.
Palabras más rebuscadas de lo que aclaran.
Como si complicar algo lo hiciera automáticamente más serio, más valioso o más profesional.
Y no.
Muchas veces, complicar lo simple solo lo empeora.
Porque la verdadera profesionalidad no está en añadir capas.
Está en entender bien algo y hacerlo claro, útil y fácil para los demás.
Lo complejo impresiona.
Lo simple bien hecho resuelve.
Y resolver debería importar más que aparentar.

Leave a Reply